viernes, 13 de marzo de 2015

7-8 de marzo de 2015 Transgrancanaria 126km 8.500m positivos

Finisher, sin medalla de Finisher





La Transgrancanaria era una prueba que hace 8 años cuando empezaba a surfear por el mundo del Ultratrail estaba en mi calendario soñado y siempre me ha ido coincidiendo con algo y la he ido posponiendo pero este año ya decidí que marzo quedaba bloqueado para esta carrera, ya tenía todo cerrado pero en la última prueba el tibial volvió a resentirse, la tendinitis volvió a reaparecer, y las últimas 4 semanas previas a la Transgrancanaria han sido íntegras de recuperación viendo que me costaba mucho recuperar, una lesión que en principio no era grave se alargaba más de lo previsto, así que en este punto quiero dar miles de gracias a todo el equipo de fisios y médicos que me han ayudado durante estas semanas a un proceso de recuperación de calidad y rápido.

Así que me iba a la Transgrancanaria consciente que quizás era un error porque podría recaer de nuevo y teniendo en cuenta que me podía jugar la temporada. Así que era una ilusión extraña, porque no podría salir a darlo todo. Me tenía que poder la cabeza al corazón en el momento que me empezasen las molestias para poder parar a tiempo. Así lo hice, decidí que saldría sin correr y por sensaciones.

Una de las cosas que más ilusión me hacía era ver a mi amiga Elena con quién compartí el trekking del Campo Base del Everest, fue una experiencia muy intensa y era genial volver a vernos!

La previsión de meteo era de calor, viento de calima y nada de lluvia.
Tanto en el avión como a la hora de recoger el dorsal el jueves en Expomeloneras y asistir al briefing, muchas caras amigas del mundillo, qué ganas tenía de ponerme la mochila y las zapatillas y salir a darlo todo, 30 horas por delante.



Recogiendo el dorsal

La bolsa que estaría en el control de Garañón



Briefing
El mismo viernes por la mañana cuando me levanté en Las Palmas aproveché para relajar el tibial con el agua el mar, sentía molestias, por un lado estaba genial pero por otro lado estaba un poco chafada al ver que caminando por la playa ya me molestaba. Allí el ambiente era de auténtico verano, la gente ya en biquini tomando el sol, aunque el aire era fresco. La fuerza del mar y los colores me recordaban a Transvulcania.










Llegaba el momento, en la salida en Agaete un gran ambiente con Elena y todos los amigos  de las Palmas animándome, yo estaba concentrada en  mi pie, en escucharlo. Depa al micro amenizando la salida como speaker, iba cantando los nombres de los corredores élite uno a uno y realmente se habían juntado un buen grupo.  Media hora antes nos empezaron a dejar pasar a la zona de control de dorsal y salida, justo allí me crucé con mi gran amigo Quim de TRAIL  y con Robert de Ultraesports. Ya dentro del cajón de salida, pocos minutos para salir, el viento era frío, tenía ganas de empezar para entrar en calor, intentaba concentrarme, estirar, pensar, visualizar, desear… A mi lado veía caras de ilusión, de nervios, de risas, de concentración, cada uno a punto de vivir su propia aventura.





3, 2, 1… Salida!! Empezaba la Transgrancanaria 2015, por delante 126km y 8.500m positivos y caminos nuevos por conocer.




Aunque prometí no correr, este primer tramo me vi obligada a trotar para no perder el ritmo de la salida pero cuando el camino empezó a coger ya mucha pendiente decidí parar y coger buen ritmo caminando. Empezaba una larga subida, de nuevo me vino a la mente Transvulcania, me recordaba a la 1ª parte. Poco a poco el camino volvió convertirse en un sendero y en algún momento me vi obligada de nuevo a trotar para no entorpecer el paso de los corredores que venían detrás. Aunque la subida no fue fácil llegué al 1er avituallamiento bien, Tamadaba, km 9.8, con muy buenas sensaciones, y lo mejor, el tibial sólo alguna molestia pero a penas lo notaba. Ahora un poco más de subida y sabía que venía una bajada técnica como nos habían comentado en el briefing.

Vi que la gente empezaba bajando muy a lo loco hasta que de cara venían dos personas de la organización con un corredor en brazos que se había torcido un tobillo, y de repente el ritmo bajó y la gente empezó a bajar de manera más calmada.

Cuando empezó un buen camino para trotar me contuve y dije que no, tenía que aguantar caminando porque lo pagaría después. Y llegué al final de la bajada genial, ya estaba en el 2º avituallamiento, Tirma, km 18.9 y de hecho no me habían sacado mucho tiempo los corredores que llevaba delante trotando.


Y de nuevo tocaba subida, pero los corredores estaban ya bastante situados así que no había presión, me encontraba genial así que a subir, luego un poco de bajada,  y de nuevo un poco de subida y aquí ya iba amaneciendo, la temperatura era buena, con chaleco y manguitos a ratos subidos y a ratos bajados se estaba bien. Y sin darme cuenta, km 33,4, Artenara, 3r avituallamiento, aquí estaban Sheila y Adrián esperándome, qué ilusión! Llevaban toda la noche dando vueltas, les agradecí todo el ánimo y el apoyo por estar allí.



Comí algo rápido y salí. De nuevo veía corredores abandonando, quizás cuando te conoces el camino y sabes lo que queda cuesta más tirar hacia adelante.
Ahora empezaba el día, cambio de chip. Aunque no lo mencione, mi tibial seguía genial, yo pendiente de él pero parecía que no hacía falta. Iba estirando cada cierto rato, con la zapatilla atada muy floja. 



Ahora de nuevo sube-baja y luego bajada hasta Fontanales.



Toda esta parte era muy similar, montañas con casas blancas entrecruzadas.





El día se levantaba caluroso pero a la vez con neblina por la calima ya anunciada. Esta parte era relativamente fácil pero se hizo larga. Después de pasar los controles de Fontanales km 42.8 y Valleseco km 50.3, llegué hasta Teror, 56,4 dónde había buen ambiente y me esperaban todo el grupo de amigos, qué ilusión!!! Como carga las pilas, tenía poco rato así que me comí un poco de pasta que me trajeron que me iba genial para llenar depósitos.







Y de nuevo para arriba, y genial, estaba feliz al ver que el tibial estaba respondiendo bien. Venía una subida dura, así que era cuestión de tomárselo con calma, hacía mucho bochorno y se notaba, aunque el viento que soplaba a ratos iba muy bien.




Llegué al control de Talayón, km 62.8, y partir de aquí llegó un parte dura, dónde tuve que darme mucha prisa para llegar a tiempo al control de Tejeda, km 71, todos los que íbamos más o menos en el mismo grupo tuvimos que apretar en la parte final. Aquí me dijo la persona del control que quizás no me daría tiempo de subir el Roque Nublo y llegar al control de Garañón, por un momento me desanimé y pensé si quizás sería mejor dejarlo al ver  que tanta gente abandonaba de nuevo pero rápidamente olvidé esta idea y de nuevo me animé para seguir adelante. 



Y aún saliendo justa del control, y subiendo poco a poco porque me dio un bajón de sueño, llegué sobre las 18.00 arriba, era una zona muy bonita, impresionante, lástima que con los nervios del reloj sólo pude hacer una foto. 




Y ahora a bajar muyyy rápido,  una última subida agonizante y llegué justa, pero llegué a Garañón de nuevo con los ánimos de Sheila y Adrián. Y fue el mismo escenario que en el UTMB, cuando llegas a Courmayeur, fichas, y cuando se hace la hora, te echan del pabellón, y si quieres comer algo lo has de sacar fuera. Gracias a Sheila y Adrian que me cogieron algo, me senté a fuera, empecé un poco a tiritar porque era una zona de bosque cerrada y me dio frío pero pude comer algo mientas ellos me cambiaban las pilas en el frontal para dejarlo preparado porque en breve tendría que volver a sacarlo. De nuevo las personas del avituallamiento me comentaron que era justo para seguir para adelante por el control horario pero no les hice ni caso, realmente me sorprende que en lugar de animar a los corredores les quiten las pocas fuerzas que les quedan.

Sí, estaba cansada pero más mental que físico por el hecho de tener que estar tan pendiente de los controles de cierre.  Volvía a ver gente que tiraba la toalla y abandonaba, pero no, no soy de esas personas que se rinden, cada vez tenía más ganas de seguir para adelante pensando sobre todo que el tibial de momento estaba genial. Yo empezaba a notar bastante el cansancio porque estaba a punto de empezar la 2ª noche sin dormir…

Antes de salir del control me dijo un hombre que venía una bajada fácil y no fue así, al contrario, fue más una tortura, se hizo muy pesada, me recordaba al Ultra de Mallorca, piedras y más piedras, sobresalidas, imposible avanzar rápido.

Llegué de nuevo a Tunte km 94.5 por los pelos, y rápido para el siguiente, km 108,6. El sueño empezaba a invadirme. Los ojos se cerraban y yo era incapaz de evitarlo. Al haber salido tan rápido del control no tomé ni Coca Cola ni café, y el sueño era realmente intenso, no me dejaba avanzar. La parte más o menos “fácil” pasó y llegó una parte que me habían avisado muy técnica, caminos de tartera, aquí me desperté rápidamente, sobre todo al ver que era peligroso y mirar el reloj y ver que el tiempo se iba consumiendo como un reloj de arena, había un gran tapón, tenía gente delante de mí que no avanzaban, estaban aterrorizados por la bajada, y no había por dónde pasar, qué nervios. A lo lejos se veía la luz del control pero quedaba mucho todavía. Fue casi una hora agónica de espera, de nervios, de piedras, de resbalones, en la última bajada que apenas quedaban unos minutos para cerrar en control sentí la voz de Sheila y me di cuenta que estaba muy cerca ya, y llegué por 3 minutos al cierre, buffffffff de nuevo superada!

Y ahora venía una subida y una bajada larga y fácil dónde sino corría casi imposible llegar a tiempo, tenía 1h30 para casi 11km y sin correr, 2 noches sin dormir, el cansancio de piernas y el sueño agónico, podría intentarlo pero lo veía complicado. Todos los corredores empezaron a correr, me moría de ganas de seguirlos pero no me podía jugar el tibial ahora en la última parte de la carrera, así que caminando lo más rápido que podía intenté llegar pero no lo conseguí, cuando vi que el reloj marcaba las 3.30 y todavía me quedaba rato me hundí bastante, dejé incluso de darme prisa y fui avanzando poco a poco porque veía que no tenía nada que hacer, la carrera estaba acabada.

Llegué al control, Machadora, km 119,5, con poco más de 30’ de retraso, allí estaban Sheila y Adrián para animarme y decirme que no pasaba nada. La persona de la organización me dijo que podría seguir bajo mi responsabilidad, ya me sabía el reglamento y sobre todo ese punto porque yo también lo había implantado en carrera como juez. Me preguntó si era mi 1ª carrera, no tenía ganas ni de contestar… Estaba tan desanimada, enfadada… que dije que no quería seguir pero lo volví a pensar y acepté. 

Quedaban poco más de 6 quilómetros. Empecé a bajar rápido porque ahora sí tenía ya ganas que acabase, pero bajé el ritmo y me uní a una pareja de franceses que habíamos estado haciendo goma toda la carrera, prefería ir más lenta pero acompañada. Lo que peor me supo es que si me no me hubiesen cortado en ese control a las 5 estoy segura que habría entrado en meta porque a ritmo muy a poco a poco llegamos a la playa a las 5.20, así que de sobras habría entrado en meta a tiempo, pero bueno, los reglamentos son para cumplirlos. Me dieron como detalle el chaleco de Finisher en la llegada, dónde de nuevo estaban Sheila y Adrián, Elena y los padres de Sheila para darme la bienvenido y animarme.




En ese momento, después de 30horas, tenía una sensación rara, más de tristeza que de felicidad pero ahora, ya en frío, estoy muy contenta de haberla acabado aunque fuese fuera de tiempo porque hubieron muchos abandonos, y sobretodo que el tibial está genial para afrontar las carreras objetivos del año! :)

Y sí, volveré a Transgrancanaria otro año a por la medalla de Finisher!


Mil gracias a los amigos de Las Palmas por todo el apoyo, os portasteis genial! También de nuevo  a los médicos y fisios que habéis estado estas 4 semanas ayudándome en mi recuperación día a día, y como no, a los que no corréis a mi lado pero estáis ahí siempre apoyándome en la distancia, GRACIAS!

viernes, 13 de febrero de 2015

7-8 de febrero de 2015, Ultra Trail Montnegre – Corredor 105km 5.000m positivos

…Y después de Antártida, qué?

Esta pregunta me la hacían familia, amigos, conocidos, periodistas con micrófono en mano… Pero meses antes de Antártida la cabeza ya pensaba en ésto, en cuál sería mi sueño para 2015, consciente sobretodo que difícilmente sería tan increíble como Antártida pero si esperaba que fuese tan increíble como mi experiencia en los 4deserts
La pasión por este deporte, las ganas de ponerme una mochila y verme de nuevo en otra aventura a miles de quilómetros de casa… pero sí, consciente también que no sólo dependía de mi, sinó de encontrar a alguien que creyese en mis sueños.

Por el momento, acabando de confeccionar conmigo misma el calendario para este año decidí después de una buena “pretemporada” apuntarme a una carrera, la 1ª del año, a para ver qué tal mi estado de forma, así que escogí el Ultra Montnegre - Corredor, muy cerca de casa y con una distancia cómoda para calentar piernas y ver qué tal recuperación de la tendinitis.

Que nieve no es noticia, pero que nieve en Barcelona sí lo es, y días antes de la carrera este tema fue el que marcó la actualidad de los medios de comunicación y el de muchas personas que durante un par de días vieron afectada su rutina diaria por la inusual nieve caída en Barcelona.
La meteo también preveía temperaturas negativas así que tocaba abrigarse y preparar bien la mochila, el hecho de estar cerca de casa no significaba poder salir con una riñonera.

La carrera empezaba a las 06.00, así que acabé durmiendo menos de 3 horas pero llena de energía también por las ganas que tenía y por el hecho de que la noche anterior había dormido mucho.

Frío? Sí, bastante, pero menos de lo que esperaba. Había quedado hacer esta carrera con un compi de Kms, Roque, y llegué a Vallgorgina 1h antes de la salida y todo muy desértico, estaban empezando a llegar los primeros coches.

Aprovechamos para desayunar, dejar la bolsa del km 50…  Y ya empezaron a llegar todas las caras amigas que nos conocemos de diferentes aventuras. 20’ de la salida, el “corralet” todavía vacío, nos habían dicho que de 112 inscritos saldríamos unos 100. De chicas claramente se sabían las favoritas pero de chicos era incierto.

Últimas palabras antes de la salida (gracias Besttrail por las fotos!)

Era la 1ª edición de esta prueba, y también de la competición llamada “Catalonia Ultra Cup” de la cuál esta carrera estrenaba calendario. 15’ antes de la salida y se notaba el bajo número de corredores.

Últimos minutos, fríoooo!! ;)
Salíamos con frontal porque todavía el sol no tenía previsto aparecer, además que habían bastantes nubes. Nos juntamos también con Blas y otros amigos en el “corralet” de salida después de pasar el control de material, me sorprendió mucho cuando un chico se me acercó y me dijo: “esto para ti no debe de ser frío verdad?”, me hizo sonreir para quitarme un poco la sensación de frío y… 3, 2, 1… salida! 6.05 salíamos, 112 quilómetros por delante y muchas ganas.

Colocándome todas las capas antes de la salida!! ;P

Ya me habían dicho que sería bastante corredora aunque muy rompepiernas, ningún punto llegaba a 900m pero habían más de 5.000m positivos (en la web inicialmente ponía 6.169m positivos…), así que en algún momento se tendrían que ir haciendo.

Un rato por asfalto para calendar piernas y entramos en sendero, la gente con muchas ansias de avanzar y poco a poco fuimos quedando en la 2ª parte del pelotón y eso que no habíamos dejado de trotar. A pesar de lo poco que me gusta salir a 100 me encontraba bastante bien y con ganas de tirar pero tampoco era cuestión de quemarnos al principio de la 1ª carrera del año y más cuando te daban 30 horas, era más que factible.



Llegando al 1r avituallamiento “El Corredor” (que estaba más lejos de lo que ponían en el mapa de carrera) ya pisamos nieve, fuera frontal y a disfrutar de la bajada, me encontraba genial! Iba con Roque y Blas, y disfrutando del recorrido.



El día empezaba a abrir pero el recorrido no, seguíamos dentro de bosque sin apenas ver el cielo, algo que duraría bastante parte del recorrido.



Después de pasar un par de avituallamientos vimos que aunque la gente era muy maja los avituallamientos eran bastante pobres,  lo que sería un 10 para la organización era el marcaje, genial, eso sí, no te podías despistar porque en cualquier momento te desviaban para izquierda o derecha sin preverlo.



El cielo totalmente despejado pero no me sobraba la ropa. Los corredores ya muy espaciados, llevábamos unas horas sin ver a nadie…



Subir, bajar, senderos a izquierda y derecha, tenía la sensación de ser un ratón en un laberinto, era realmente de admirar un recorrido muy trabajado para evitar asfalto y pista.



Me sorprendió mucho que los controles de tiempo/dorsal fueran a boli y libreta cuando llevábamos un dorsal con chip…

Al mediodía parecía que el sol calentaba más y permitió durante unas horas sacarme el cortavientos y los guantes.



En el avituallamiento 5, “Can Jalpí” (Arenys de Munt), teníamos la bolsa que habíamos dejado, era el km 50.4, ya casi la mitad del recorrido. Al salir de allí vistas muy bonitas con el mar al fondo, llegamos más o menos a la hora prevista así que genial. 



De momento sin molestias y buenas sensaciones, es genial sentir que podrías ir a un ritmo más fuerte.



Seguía bastante la monotonía, costaba sacar la cámara porque no eran paisajes que atrajesen el foco de la cámara.

Así fue avanzando la carrera sin nada a destacar, algunos momentos con mucha nieve, algún riachuelo…

A partir de las 6h empezaba a oscurecer y fuimos sacando frontal para tenerlo preparado y un poco más tarde ya ropa de abrigo de nuevo.

Nos dijeron que no se podría subir hasta el punto más alto por nieve, así que la carrera quedaba con 7km menos y 5.000m positivos (según la organización)

Me hizo mucha ilusión al llegar al km 72, avituallamiento 7 Creu dels Tres Termes, cuando estaba un amigo de Ultras, José.

A partir de aquí subida ya hasta el punto más alto después del recorte, fue cuando Roque se empezó a quedar más atrás. Como estaba perfectamente y había algún corredor más cerca, Blas y yo fuimos haciendo. 

Subimos cómodamente pero fue la bajada lo que costó más, por un lado empezó a invadirme el sueño, noté el hecho de haber dormido sólo 2horas, se me cerraban los ojos. 

Y la peor sensación fue volver a notar la tendinitis en la bajada, no me lo podía creer que se me hubiese resentido de nuevo, pero en fin, no era tampoco momento de lamentaciones, así que a bajar con cabeza pero sin pensar, bajamos un poco el ritmo, y fue una enorme alegría cuando Roque en la bajada nos volvió a atrapar.

De nuevo los 3 ya para compartir los últimos kms, cielo estrellado y con frío de madrugada pero soportable.

… y cruzamos 1ª meta de la temporada!!! Muy contenta!

Llegamos 67 de 100, así que más satisfecha! Genial compartir siempre los kms con amigos, solo la montaña también se disfruta mucho pero un Ultra compartido siempre se agradece más!

…ahora unos días de recuperar el tibial y con la mente en Canarias…. TO BE CONTINUED :)

 Pd. Mil gracias a los que una temporada más estáis apoyándome!!



Everest Base Camp (September 2012)