jueves, 9 de septiembre de 2021

24-29/08/2021 Una TDS que nadie esperaba

La recuperación de la fractura del dedo pulgar de la mano derecha me llevó hasta finales de julio con lo que la participación en la carrera Lavaredo Ultra Trail en Italia a finales de junio tuvo que ser cancelada. A parte de no poder hacer nada de escalada, crestas... 

El mal tiempo también hizo que anulásemos la semana prevista a finales de julio en Alpes, en un año con una meteo atípica en todo el mundo visible con el impacto que ha tenido en muchos lugares. Y que en Alpes se ha manifestado con mal tiempo y mucha nieve.

Pero igualmente he aprovechado para otras "actividades" y seguir disfrutando! :)


22/06/2021 Queralbs-Nou Creus-Núria


27/06/2021 Pico Collarada




02/07/2021 Grèixer - Canal de la Serp - Penyes Altes - Niu de l'Àliga - Grèixer


17/07/2021 Cresta de los 15 Gendarmes





























01/08/2021 Pico Palas por la Cresta de los Geodésicos































07-08/07/2021 Arbitrar Subida a Oroel



La pandemia, la fractura del dedo... Hizo no decidirme a participar en el UTMB hasta principios de agosto, donde me ví con alguna posibilidad de acabar. Este 2021 estaba apuntada a la distancia TDS, 145 quilómetros y 9.100 metros positivos con un máximo de 44 horas para acabar. 

Este año era mi 9a participación en una de las carreras del UTMB. La TDS, que ya la había hecho en 2016 y fue dura pero con buenas sensaciones, y que ahora tenía una nueva versión donde habían añadido más quilómetros, más desnivel... Una carrera más salvaje y aventurera que la UTMB clásica y la CCC.

La previsión de meteo llevaba fluctuando días pero no pintaba mal. Estaba apuntada con dos amigos que ya hemos compartido muuuchas carreras y entrenos, Roque y Esteban. Con la pandemia, la salida se dividía en 5 grupos de corredores a diferentes horas entre las 15h y las 16h. A mi me tocaba a las 15:30 y a ellos a las 16h. Saliamos de Courmayeur. 

Llegamos el lunes a Chamonix. Y preparativos de siempre, recoger dorsal, Salón UTMB, saludar amigos, comprar alguna cosilla en el super y a preparar la mochila.



Con Patrick Bauer, director de la 
Marathon des Sables, en el Salón de UTMB

El lunes por la tarde nos llegaron 2 sms, uno donde nos indicaban que finalmente no haría falta ni el "kit de frío" ni el "kit de calor", y otro que nos alertaban que había riesgo de chubascos fuertes y frío para el martes por la tarde. 

Parece obvio pero yo que siempre voy a tope de cosas y durmiendo menos horas de las que necesitaría, sé que para venir aquí hay que hacer bondad y los días antes dormir mucho. Y lo cumplí al pie de la letra. No tenía ninguna molestia y todo estaba controlado así que no había nada que me impidiese tener algo de esperanza que podíamos acabar la carrera a pesar de la dureza de la prueba y que faltaban horas de entrenos, y a ver hecho alguna carrera del estilo previamente.

Llevo compitiendo desde 2007 y sigo con los mismo nervios y sensaciones. Esa emoción e ilusión que me hacen apuntarme y que me acompañan hasta 2 días antes de la carrera y que el día antes de la carrera se convierten en nervios, en preguntarme a mi misma sinó es momento ya de retirarme, en fin... Cosas que luego se olvidan cuando empieza la carrera y sobretodo cuando llegas a meta.

El martes me desperté con buenas sensaciones pero sin poder obviar los nervios. Mañana tranquila, a las 13:15 tocaba coger el autocar. 

Nos llegó un sms que teníamos que estar 30' antes para coger el autocar por el tráfico que había en el túnel del Montblanc para llegar a Italia.

Concentración para no dejarme nada, protocolos de preparativos de siempre, y nos vamos! Estábamos alojados en el centro así que en pocos minutos llegamos a la salida de los autocares. Nos habían dicho que pedían el certificado de vacunación antes de coger el autocar pero no fue así, ni para corredores ni para acompañantes. Realmente el túnel del Montblanc estaba colapsado, por suerte llegamos bien de tiempo a Courmayeur. Los que salíamos en los 2 primeros grupos estábamos un poco más arriba pero muy cerca. Estaba todo mojado, debía haber llovido por la mañana. Y el cielo estaba gris y con pinta de volver a caer.

Qué nervioss, era un ir y venir de corredores, algunos se metian en las cafeterías de al lado, otros descansaban en el suelo, otros estaban estirando, otros calentando, otros comiendo, otros con la familia... Cada uno pasando esos últimos momentos como le iba mejor. Aprovechámos a comer, yo para no perder la costumbre, si la carrera sale al mediodía, pues me como un bocadillo de jamón integral y un buen pan de cereales y a disfrutar. Nos llegó otro sms que el primer grupo que salía a las 15h se pasaba a las 15.30, era por el retraso de autocares que todavía no habían llegado.


No decían nada de las otras carreras, sólo que la última salida sería a las 16h, que esa no la modificaban. Así que como vimos más tarde, cada 5-10' iba saliendo un grupo.


Ahora sí que sí, últimos minutos. Carmen la mujer de Roque me acompañó a la salida, entre el área de salida y ya se oía el speaker que iba a dar la salida al primer grupo donde estaban los élite. Y nosotros ya nos empezábamos a mover también. Miré el reloj y eran cerca de las 15:45h. Roque y Esteban salían a las 16.00h así que genial, con el cambio de hora podríamos llegar a juntarnos más fácilmente.

Segundos antes de la salida

3, 2, 1... Salida! Lo peor, esos primeros quilómetros donde todos los corredores lo dan todo y piensas, a ver, si tenemos por delante los que menos 20 horas y los que más 43 horas 59 minutos 59 segundos, para que agonizar ahora estos primeros quilómetros?? No merece la pena, en fin jeje... Decidí parar y caminar. Por suerte rápido se inclinó el camino y empezaron los ritmos a aflojar, pero no para todos, los primeros ya hacía rato que habían tirado para adelante.

Buff que agonía, de repente nos metemos ya en la pista de esquí, la misma por donde bajamos cuando estamos haciendo el UTMB y entramos dándolo todo a Courmayeur, meridiano de la carrera. Por suerte, en esta carrera seguimos la pista de esquí y así nos evitamos el zig zag de UTMB dónde se habrían hecho tapones.

Bajo "un punto" el ritmo, intento respirar pero no me llega el aire, me doy cuenta que este asma alérgico que me diagnosticaron hace unos meses empieza a manifestarse y necesito el inhalador. No quiero parar para no perder la rueda pero al final no me queda remedio, paro y a los pocos minutos lo agradezo, empiezo a poder respirar mejor. 

Me cogen esos minutos de desanimo al no poder con estas salidas tan agónicas y tener ganas de abandonar, sé que lo debo pasar y no dejarme llevar por estos pequeños momentos de agonía pero eso lo digo ahora desde la distancia en mi casa tranquila pero cuando estoy allí me desanimo y quiero darme la vuelta y abandonar pero por suerte aunque lo piense nunca tengo el valor de hacerlo, menos mal jeje...

Llego al primer control, km 6,8, intento relajarme 2', había bastante gente todavía porqué detrás de mi salida habían 2 más. De hecho ya lo había notado por el ritmo de los corredores que me pasaban, cuando de repente corrían era que ya me habían cogido los de un grupo que había salido detrás mío.

Salgo del control un poco más tranquila pero la agonía continua porqué la subida sigue incesante aunque ahora que el inhalador ya ha hecho su efecto completo puedo respirar más profundamente y coger aire bien. Llego arriba, parece que la cosa ya se relaja y empieza la bajada a Lac Combal, ya me relajo y por primera vez desde que ha empezado la prueba empiezo a sonreir. 



Voy haciendo, bajando pulsaciones después de la larga subida, dejo que me pasen los que bajan más rápido y llego a Lac Combal, una zona mágica como siempre, el avituallamiento está situado en el mismo sitio que para el UTMB pero en este caso llego por el lado contrario. 





En la zona había bastantes turistas, y ya en el avituallamiento bastantes corredores. Genial sorpresa encontrarme a Néstor Bohigas que estaba controlando el crono, una buena charleta, me lo tomo con calma, aprovecho que hay lavabo y para no parar más tarde ya voy allí. La gente se abriga mucho porqué al bajar el ritmo y parar se nota el frío pero venía de nuevo subida así que yo me pongo sólo el chaleco cortavientos y dejo manguitos a mano.

No me lo puedo creer, mientras comía algo aparece Roque, qué ilusión! Me cuenta que Esteban ha plegado en el primer avituallamiento. Ha sido un bajón mental porqué sin duda estaba muyyy fuerte. Qué pena! Roque llena agua, come algo y salimos juntos.

Empezamos la subida a Col Chavannes de casi 600m positivos. Vamos haciendo, buenas sensaciones y vistas espectaculares! 

Parece que llegamos a un bonito llaneo en el valle y aprovechamos para coger aire.




La alegría dura poco, empieza la segunda parte de la subida, ya más intensa.



Se nota que ya queda poca luz, y empiezan a bajar más las temperaturas. La gente empieza a quedarse ya durante la subida, ceden el paso o simplemente se sientan a descansar. Nosotros vamos haciendo, las sensaciones son buenas. Y al llegar arriba ya negra noche, una bajada tendida y cómoda donde paramos a abrigarnos porqué se nota ya bastante frío.

Nos vienen ahora otros 500m positivos que se hacen bastante bastante largos,  a simple vista nos habíamos ilusionado que los haríamos rápido por el perfil que vemos pero se hace interminable. Llegamos arriba justos de tiempo y ya para abajo.

Una larga bajada no tan cómoda como la anterior pero vamos haciendo. El sueño de momento no hace acto de presencia, se notan las horas dormidas los días anteriores. Miro el reloj, empiezo a ver que ya el crono es justo. Pasa rato, seguimos bajando y parece que nos acercamos ya "a la civilización" y aparece el control pero no era Burg todavía, era Séez, cogemos rápido agua, nos quedaban 3 quilómetros para Bourg Saint-Maurice. Roque se empieza a desanimar y me dice que el abandonará, yo no contemplo esa opción, hasta que aguante. Al llegar al control nos vendrían 2.000m de subida y luego la bajada más técnica de toda la carrera con cuerdas, pero no me asustaba, iba cansada pero me encontraba bien y lo quería intentar! Escuchamos un helicóptero, qué raro porqué de noche no suelen volar los helicópteros. Nos miramos, Roque ya me comenta que igual ha pasado algo. Y sí, al llegar al control de Bourg Saint-Maurice a parte que llegamos tarde y ya no se podía continuar, había habido un accidente con un corredor y de ahí el helicóptero. Dentro del pavellón había corredores que habían abandonando esperando la repatriación. Por suerte vino rápido el autocar, y ya en el autocar el rumor del accidente se había corrido y vimos el tuit del UTMB donde lo anunciaban. Era en el tramo de cuerdas que yo pasé ya en la TDS de 2016 y que nos tocaba pasar de camino al siguiente control si hubiésemos podido continuar.

El tuit también decía brevemente que los corredores que no habían llegando al lugar del accidente ya no podrían continuar, vaya, estábamos hablando de 1.100 corredores casi. Por delante del km.62,5 sólo habían los 300 primeros. La situación era complicada, a ver que harían con todos esos corredores, de noche y con el frío que hacía, y la lluvia que caía por allí. La cifra demuestra lo dura que es esta carrera si en este tramo de 10km que había entre Bourg y el lugar de accidente habían metidos 1.100 corredores. descontando los que nos habían parado ya en Bourg.

Llegamos a Courmayeur para coger otro autobús que nos llevaba a Chamonix y ya había también dentro de un bar un gran grupo de corredores que habían abandonado y esperaban el autobús y la organización dejaba pedir algo caliente, pero cuando íbamos a pedir llegó el bus y ya para Chamonix, ya estaba amaneciendo.

Por suerte el apartamento estaba practicamente al lado de la parada del autobús, una ducha y a dormir, aunque con todos los acontecimientos ya casi no dormirmos. La organización al poco anunció que a las 9h de la mañana daría una rueda de prensa para dar parte de la sucedido. Por mi trabajo, pensaba en la situación de crisis de la organización a nivel de comunicación (no era nada fácil, y era el  primer año al mando para la hija de los Polletti), la gestión de los grupos de socorro para evacuar a tanta gente que ya se decía que algunos estaban con hipotermia por estar tanto rato parados y no llevar el material adecuado (ni quizás el obligatorio...), y sobretodo, no quería ser pesimista pero no pintaba bien lo del accidente. Y así fue, en la rueda de prensa se comunicó el fatal desenlace del accidente, el corredor checho había muerto. Qué pena. 

Me pareció periodismo basura que un medio como 20 Minutos que no creo que tuviese un enviado especial aquí, publicase al poco que el corredor tuvo el accidente porqué no se cogió a las cuerdas para bajar... Y qué sabían ellos? No creo que si había algun testimonio, hubiese hecho esa declaración, pasara lo que pasara, en fin, lo que se hace por ganar audiencia.

Desconcierto... Para nada la TDS que esperaba pero no me quejaba por nada, yo podría volver otro año pero ese corredor que había muerto ya no. Pensé en irme al día siguiente, pero al final decidí quedarme y disfrutar de esas montañas, de esos caminos, e hice buenos recorridos, a parte de disfrutar del ambiente de Chamonix, ver amigos, animar a corredores que llegaban a meta, ver la mítica salida del UTMB que nunca la había vivido como espectadora, sólo cuando estuve trabajando pero no se disfruta igual... Chamonix nunca defrauda!









Me sorprendió negativamente que la organización dejase continuar a esos primeros corredores de la TDS y la meta se celebrase como si nada. Bajaron un poco la explosión de celebración pero no mucho, y creo que por respeto se tendría que haber parado la carrera para todos, aunque eso les supusiera pérdidas económicas.

En fin, aquí demuestra como UTMB, al menos en mi opinión, ha perdido su esencia, se ha dejado llevar por la avaricia económica. Y aunque para una persona que vaya por primera vez le parecerá genial, ya no es lo que era. Aunque sí que es cierto también que correr allí siempre gusta, y si se da la ocasión, la aprovecharé sin duda porqué Chamonix no sólo es el UTMB, es algo más especial para mi, me ha dado mucho, me enamoré de Chamonix cuando llegué por primera vez allí y no sabía lo que era el UTMB. Volveré, sin duda.

Ahora a pensar en lo que llega que no es poco! ;)



domingo, 30 de mayo de 2021

21-22/05/2021 Trail Menorca Camí de Cavalls 185 km 3.500m positivos

Dice el dicho que "quien hace lo que puede no está obligado a más". Y así fue, este fin de semana lo he dado todo para intentar acabar la carrera como ya hice en 2016 y 2019 pero este año las circunstancias eran diferentes.

Una semana antes la organización comunicó a los corredores que el toque de queda afectaría a la prueba que estaba apuntada yo, la de 185km. No se podrían hacer todos los quilómetros seguidos. El viernes se harían 100km y el sábado 85km, y en lugar de darnos 40 horas como años anteriores nos darían 34 horas... Nada más leerlo ya ví que era una cambio determinante. Viendo lo que había tardado las dos veces anteriores, teniendo mi mejor tiempo en 37 horas y algo, bajar más de 3 horas era muyy complicado. Hubo corredores que decidieron no ir, yo dudé qué hacer pero al final pensé que lo tenía que intentar, no perdía nada y ya tenía todo organizado y pagado.

El jueves por la mañana a las 8h aterricé en el aeropuerto de Mahón con mis compis de aventura Roque y Esteban y sus mujeres, íbamos todos con muchas ganas. Roque había hecho todas las ediciones, incluso la del año pasado que se suspendió, la fue a hacer por su cuenta. A los corredores nos hacían test de antígenos acreditando que veníamos a participar en la carrera y las famílias traían PCR hecha en origen.

Teníamos como siempre hotel en Ciutadella. Ellos éste ya lo conocian y para mi era la primera vez y genial situado, vistas que enamoraban. Este año tuvimos que coger una noche adicional en Mahon, la del viernes porqué al acabar a las 23h la 1a etapa en Mahón si teníamos que coger bus hasta Ciutadella 1 hora y volver a estar para coger el bus a las 4:45h era una paliza, así que lo gestionamos de esta manera aunque fuese más caro.



Jueves por la tarde fuímos a coger el dorsal. A pesar de la pandemia tampoco había muchos cambios, la gente bastante junta tanto para coger el dorsal como en la "Feria del Corredor" que estaba situada a continuación.

La previsión de meteo para los dos días era de bastante calor así que genial pensando en el peso de la mochila y en la ropa a llevar.

Normalmente la carrera siempre empezaba a las 8:30 (a las 14:30 para los élite) y este año con los cambios por la pandemia empezaba a las 6h del viernes. 

La temperatura en la salida era buena, tranquilamente de manga corta. Este año se salía de otro punto de Ciutadella. Un poco más abajo. Los ánimos de la gente eran muy altos, se notaba que había ganas de quilómetros. 

Paradójicamente esta carrera hacía que estuviese menos nerviosa que en otras pruebas dónde sabes que el desnivel positivo y otros condicionantes te exigen un punto más. Aunque no significa que esta prueba te la regalen.

Con Esteban y Roque ante de la salida

Observando a mi alrededor el perfil de los corredores ya es diferente, ha ido evolucionando a mi opinión a peor. El aspecto, la indumentaría... No hablamos de los corredores de larga distancia de toda la vida. Se ve en la línea de salida mucho corredor con aspecto de triatleta.

3, 2, 1... Salimos! Con la pandemia salimos en el segundo cajón y ya a correr. Los primeros 15,5 quilómetros que van de Ciutadella al primer control en Son Morell son siempre agónicos, sobredosis de asfalto y luego de esa piedra insufrible que te machaca y que si te caes te haces daño seguro.

El ritmo de los corredores era infrahumano, a lo lejos ya no veías a nadie y detrás nuestro quedaban muy pocos.

En el primer control nada más entrar te hacían poner mascarilla pero claro, si tenías que comer no tenía mucho sentido. Igualmente no comí nada, íbamos tan justos de tiempo y viendo que el sensor tenía un nivel bueno, ya seguimos. Pasados unos quilómetros que bajamos un poco el ritmo ya fuí cogiendo mejores sensaciones.

Vergonzoso cuando vimos a una corredora bajarse de una furgo y seguir corriendo. Vaya, haciendo trampas. Ya sé de otros años que es una práctica común pero nunca lo había presenciado tan descaradamente. Lo fuerte es que esa misma corredora luego cruzó la meta minutos antes que yo y encima me animaba al día siguiente... Aunque me dió rabia la situación no le dije nada porqué si ella es feliz haciendo trampas, ella sabrá. Yo no lo sería.

Se notaba mucho el calor y era todavía bastante pronto.

Fuímos pasando quilómetros y controles y mis sensaciones ya eran muy buenas, a ratos me avanzaba yo o Esteban, Roque iba un poco por detrás porqué no acaba de estar bien.

Si algo tiene esta carrera es que ves paisajes increíbles, playas preciosas y vacías, aguas cristalinas, acantilados... 

Ya a partir del control de Binimel·la tiré sola y ellos se quedaron en el avituallamiento. Me encontraba bien y fuí haciendo.


El calor no daba tregua, me miraba de refilón y ya me veía las marcas del sol a pesar de haberme ido poniendo crema.

El control de ES GRAU de las 21.00 era clave, si allí llegabas tardes no podías continuar. Los quilómetros hasta allí se hicieron muyy largos porqué en el plano de la carrera ponía que era el km 84.3 y realmente era el 87. Iba con una corredora alemana, una pareja y algún corredor más enganchado, todos luchando para llegar antes del cierre.

Y llegamos! Ahora ya quedaban los últimos 11,2 quilómetros hasta la meta, Mahón. Esos últimos kms los compartí con la corredora alemana, haciendo goma con una pareja, con el escoba a ratos, y algún corredor más. Aunque notaba las patillas ya pesadas, la corredora alemana me animó a correr los últimos quilómetros y cruzamos la meta de Mahón sonriendo y exhaustas! Y con la sorpresa de ver a Depa que por la mañana no habíamos coincidido.

Viendo que el hotel estaba a 4 quilómetros y que ya casi eran las 23h cogí un taxi. Un hombre andaluz muy simpático que me fue contando la difícil situación que tenían al no haber turistas en la isla. 

Llegué al hotel cansada pero feliz. Ducha, comer algo y preparar todo lo del día siguiente. Le pedí al hombre del hotel que me despertase porqué no las tenía todas de poder levantarme por mi misma jeje...

Al final tenía para dormir 3 horas y media... Menos es nada! Aunque me desperté mucho. Cansancio, nervios por dormirme... Y sonó el despestador. Buff como costaba pensar en los 85km, parecía robocop jeje... Iba lenta preparándome, recogiendo todo... Y sólo faltó que me vino la regla para acabar de encontrarme mal. Quedamos todos en el hall del hotel. Teníamos unas caras jeje... Y fuímos para la salida. Allí estaban también los corredores de la Trail Sud que hacían hoy su carrera de 85km coincidiendo con la nuestra (salían media hora más tarde que nosotros), ellos muuucho más frescos. A los que el día anterior habíamos hecho 100km se nos notaba en la cara el cansancio.

Con Roque y Esteban ante de la salida

3, 2, 1... Y otra vez al lío! Pero no, mi cuerpo no quería, las piernas intentaban coger ritmo pero correr nada, caminar más o menos. El cansancio y los efectos de la regla no me dejaban avanzar. Les dije a ellos que tirasen y yo fuí haciendo. Los corredores de la Trail Sud que pasaban y me veían el dorsal me felicitiban y animaban, yo sonreía pero ya veía que no iba a ser un día de mucho éxito. Cuando pasó el primer pelotón donde estaba Tòfol volaban!

Iba haciendo lo que podía pero me costaba. Coincidí a ratos con varios corredores que hacían mi distancia y fuímos comentando la jugada. Algunos ya con la clara intención de plegar. Hacía menos sol que el día anterior pero muchísimo bochorno.

Había mucho paso de bicicletas, se nota que es una ruta que se suele hacer mucho en bicicleta. Ya ví claro que no llegaría en tiempo al control del km 130 (Calen Porter). Llegué 10 minutos tarde con la intención de plegar pero las mujeres de mis amigos me estuvieron animando para que continuase y al final me dejé liar, a día de hoy me arrepiento de haberlo hecho por todo lo que pasó después...

En el control del km 130, Calen Porter


El siguiente control era el km 144, igual con suerte podría reanimarme pero no fue así. El camino no era nada agradable y mi cansancio en lugar de desaparecer iba in crescendo. Tocaba bajar a una cala llega de piedras y volver a subir. Y luego ya medio llanear con alguna subida. Y sin darme cuenta como fue, me caí. Durante unos segundo me quedé en shock. No podía mover la rodilla derecha. Al intentar incorporarme ví que me dolía mucho también la mano derecha. Buff al menos la rodilla la podía mover porqué por un momento pensé que tendría que llamar para que me ayudasen. 

Iba muy poco a poco, entre el dolor de mano y pierna, sumado al cansancio y al calor ya tenía claro que que la carrera se había acabado al llegar al control de Sant Tomás. Llegué 20 minutos tarde y aunque me dejaban continuar ya les dije que no. Había más corredores que abandonaban allí. Me curó la herida de la pierna la Cruz Roja y ya me monté en un minibus que nos dejó en Ciutadella donde acababa la carrera y fuí caminando al hotel. Había un gran ambiente en Ciutadella. No tenía todavía allí mi bolsa del hotel de Mahón pero me apañé con lo que tenía. 

Duchita y relax, me notaba cao. Bajé a meter las piernas en el mar y disfrutar de la tranquilidad.

Tenía mi vuelo el domingo a media mañana. Justo al levantarme noté mucho dolor en la mano y les pedí a Roque y a Carme un antiinflamatorio. Me dieron un Neobufrén y al poco rato empecé a encontrarme muy mal. Inflamación de cara, labios, ojos llorosos, y lo peor síntomas de ataque de asma y una bola en la gargante que no me dejaba respirar bien, y mucho cansancio repentino. cuando me picaron a la habitación para ir al aeropuerto les dije que no estaban bien que me costaba respirar y me llevaron rápidamente al hospital. Roque es médico y ya vió que algo no andaba bien. Cada vez me costaba más respirar y al poco llegamos al hospital, nada más entrar, silla de ruedas y me entraron y me pincharon un Urbason pero vieron que no hacía nada y me pusieron finalmente una vía. Qué miedo, es esos momentos que tu cuerpo falla cuando te ves tan volátil y que la vida se puede escapar de las manos en cualquier momento.


Fue gracioso porqué al entrar al hospital que me encontraba tan mal una persona se me acercó diciéndome que me conocía de verme en la tele pero pobre no pude decirle nada y encima se asustó al verme así.

Me trataron genial y horas después salí del hotel agotada pero ya bien. Recuperada del ataque de alergia. Perdí el avión y me costó un dineral comprar otro vuelo pero en esos momentos el dinero que más da. Estuve durmiendo en el hotel hasta poder coger el otro vuelo.

Llegé a Barcelona feliz porqué el susto de la mañana había pasado, consciente que algo tenía en la mano, y contenta de haberlo intentado a sabiendas que era muy difícil intentarlo

A día de hoy que me han visto los médicos, tardaré un tiempo en recuperar la lesión de la mano pero no se puede hacer nada, forma parte del juego.

No sé si se acerca ya el momento de dejar de ponerme dorsales en este tipo de pruebas.

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Antes de Menorca, aproveché a dar algunos paseos por el momento:

13 de marzo de 2021 Corredor Noreste al Bisaurín






























17 abril de 2021 Pico Gratal




18 abril de 2021 Pico Oturia



23-25 abril de 2021 Curso FEDME de Seguridad en el Medio Natural




15 mayo de 2021 Pico Tozal de Guara
















Everest Base Camp (September 2012)